
Las raíces del problema hay que buscarlas en otra parte. La violencia juvenil está fundada en la exclusión, en la falta de oportunidad económica, en la deserción escolar. Es un problema de estado. Las pandillas son un reto a la salud pública, a la seguridad y al desarrollo
En estos momentos, nuestra sociedad está sufriendo de una plaga de crecientes proporciones, que se está haciendo mas duro y difícil de combatirla.
La familia juega un papel importante ,Pensamos que es tiempo en el que todos deberíamos empezar a enfocarnos en este problema de las pandillas, para seria y decididamente atacarla, con el fin de que gradualmente empiece a reducirse hasta que desaparezca completamente. En especial, nosotros como padres conciente y responsablemente, tenemos que implementar mas disciplina y cuidado en el crecimiento de nuestros hijos.